La iglesia abacial
Vestigio de la grandeza de la abadía de Moissac
El portal romano, finamente esculpido y ornado de un tímpano* del 1120, ha servido de escenario para el film El nombre de la rosa, de Jean-Jacques Annaud, según el libro de Umberto Eco. Las figuras esculpidas, como la del profeta Jeremías, son de una emotividad sorprendente.
La torre campanario de la fachada, de apariencia fortificada, comprende dos niveles: en la planta baja, el narthex era el lugar de agrupación antes de entrar a la iglesia abacial. Esta sala abovedada reposa sobre sólidas columnas de capiteles esculpidos. En la planta alta se encuentra la capilla de Saint Michel. Se puede acceder a ésta desde el claustro. La capilla presenta una arquitectura sorprendente de forma cuadrada, cuenta con doce aberturas y simboliza la Jerusalén celeste. Se trata, sin dudas, de una pieza destinada a ceremonias especiales.
La iglesia, consagrada en el 1063 por el papa Urbano II, fue modificada en la época gótica. Ella posee las características del estilo gótico languedociano. Gracias a sus aberturas en arco apuntado la luz entra ampliamente en el edificio.
Hoy el interior de la iglesia resplandece gracias a sus paredes pintadas, restauradas tales comme ellas eranaen el siglo XV. El mobiliario del Renacimiento (retablo, balaustrada del coro) están desde siempre. El conjunto de estatuas del siglo XV, en madera dorada y remarcablemente preservadas, ofrecen en policromía el Entierro de Cristo o La huida a Egipto. La iglesia conserva igualmente un Cristo romano sobre una cruz arborescente que data del siglo XII.
La iglesia abacial, elegida como iglesia parroquial después de la revolución, fue salvada gracias a su venta como bien nacional. Ella ofrece un abanico de producciones artísticas desde la época carolingia, con vestigios del primer altar visibles bajo el altar actual, hasta los años 70, con un vitral realizado por Marc Chagall. Este vitral, que representa una interpretación de la Revelación, ilumina la capilla del Santo Sacramento.


