A orillas del Tarn los pescadores encuentran su refugio y con razón: carpas y peces de carne blanca son las especies más comunes en estas aguas de 2° categoría y el siluro alcanza allí su peso récord.
La carta de pesca* o el sello de pesca, son obligatorios. En distintos puntos de venta de la ciudad pueden obtenerse licencias por uno o por 15 días.
Para los deportistas, la cuenca del Tarn es un lugar ideal para la práctica del remo. Lugar de entrenamiento del equipo nacional, este vasto espacio acuático es adaptado a todos los niveles, tanto debutante como confirmado.
En la cuenca del Tarn se realizan competiciones internacionales de ski náutico. Este deporte puede igualmente practicarse como aficionado. Dirigidas por un entrenador diplomado, las clases, bautismos o iniciación para niños, son la garantía de una estadía inolvidable en Moissac.
Cada año, para el fin de semana de Pentecostés, la Fiesta de los marineros conmemora la intensidad de las actividades portuarias del pasado. Los molinos giraban sin pausa para moler las harinas y el puerto veía pasar cargamentos de telas, vinos, cereales, especias o frutas.Como recuerdo de esta efervescencia, Moissac rinde homenaje a los marineros desaparecidos con una gran fiesta popular.
Dos islas naturales se desprenden del Tarn entre el puente-canal y el puente Napoleón:
- La isla de Beaucaire, reconvertida en sitio natural protegido, reconstituye el paisaje fluvial
- La isla del Bidounet, acondicionada en camping 3 estrellas, en un marco natural preservado.
Las orillas del Tarn son un agradable lugar de paseo y errancia.